The Beatles, también conocido como The White Album, es el décimo álbum de estudio de la banda inglesa de rock The Beatles, lanzado el 22 de noviembre de 1968. Publicado como un álbum doble, su sencilla portada blanca carece de imágenes o algún texto que no sea el nombre de la banda en relieve.

Las canciones del álbum abarcan variados géneros, oscilando el Blues rock,
Hard rock, Folk rock, Rock experimental, Rock ácido, Rock psicodélico, Soft rock, Pop rock y Rock & Roll.

En su lanzamiento, The Beatles recibió críticas mixtas por parte de los críticos musicales. La mayoría de ellos encontraron sus canciones satíricas insignificantes y apolíticas en medio de un turbulento clima político y social, aunque algunos elogiaron la escritura de Lennon y McCartney. Desde entonces, la banda y Martin han debatido si el grupo debió haber lanzado un solo álbum en lugar de dos. No obstante, The Beatles alcanzó el número uno en las listas de éxitos, tanto en el Reino Unido y los Estados Unidos y desde entonces ha sido considerado por algunos críticos como uno de los mejores álbumes de todos los tiempos.

Asimismo, en 2003, en una edición especial, la revista Rolling Stone posicionó el álbum en el puesto 10 de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos.

La mayoría de las canciones de The Beatles fueron escritas durante un curso de meditación trascendental con el Maharishi Mahesh Yogi en Rishikesh, India, entre febrero y abril de 1968. El retiro involucraba largos períodos de meditación, concebidos por la banda como un respiro espiritual de todas las actividades mundanas; una oportunidad, en palabras de John Lennon, de «alejarse de todo».Tanto Lennon como Paul McCartney, volvieron rápidamente a dedicarse a componer canciones, a menudo reuniéndose clandestinamente por las tardes en las habitaciones de los demás para revisar su nuevo trabajo.

Lennon recordaría más tarde: «yo escribí algunas de mis mejores canciones allí. La estancia en Rishikesh resultó especialmente fructífera para George Harrison como compositor, coincidiendo con su regreso a la guitarra después de dos años de intenso estudio del sitar. El musicólogo Walter Everett compara el desarrollo de Harrison como compositor en 1968 al de Lennon y McCartney cinco años antes, aunque resalta que Harrison se volvió «productivo en secreto», dada su habitual condición de subalterno en el grupo.